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2018-11-19

El Fútbol, con el Cristo de espaldas

Hoy, todavía discuten si los clubes profesionales de futbol deben responder por los actos vandálicos de los hinchas revoltosos.

El Fútbol, con el Cristo de espaldas

Un día después de la renuncia del Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, se cumplió un año del anuncio que hizo el gobierno nacional para poner en marcha la estrategia mediante la cual se enfrentaría la violencia en el fútbol colombiano.

El anuncio indicaba que la iniciativa se concentraría a impactar la problemática en cinco de las principales ciudades del país incluidas Cali y Palmira, esta última por ser la sede del estadio del Deportivo Cali.

Sigo creyendo que estos actos de vandalismo se acaban el día en que a los equipos de futbol, como dueños del espectáculo, se les responsabilice y se los obligue a pagar los daños ocasionados por sus hinchas.

Se habló entonces de poner en cintura a 250.000 hinchas del fútbol. Además, se dijo que se haría uso de implementos de alta tecnología representados en cámaras de vídeo, de biometría, detectores de metales y de sustancias psicoactivas; se advirtió que los aficionados serían carnetizados y que se aprobaría una legislación más fuerte para castigar a los promotores de los desmanes. Nada de eso se cumplió.

Al momento de enfrentar la problemática de la violencia en el fútbol, los dirigentes y dueños del espectáculo en Colombia se tiran la pelota. La directiva del entonces Ministro Cristo quedó en el campo de juego de la División Mayor del Futbol Colombiano – Dimayor -, que a su vez le lanzó el balón a la Federación Colombiana de Fútbol, Colfútbol.

Hoy, todavía discuten si los clubes profesionales de futbol deben responder por los actos vandálicos de los hinchas revoltosos. Hasta el momento solo 4 equipos han aprobado esa medida.

Con la salida del Ministro para aspirar a ser Presidente de la República, la espiral de la violencia en el fútbol pareciera no tener fin. Justo eso fue lo que se vivió la noche del pasado 24 de mayo, cuando el partido América Vs Cali terminó con la invasión a la cancha. Una falsa ‘tribu urbana’ de fanáticos revoltosos, vándalos para ser más claros, volvió por el camino de los desmanes, generando miedo, pánico y ocasionando daños al bien ajeno. Fue una noche de terror en la capital vallecaucana.

Para nada ha servido que exista en Colombia el ‘Plan Decenal para la Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol 2014-2024’, como política pública que busca erradicar la violencia dentro y fuera de los estadios.

Sigo creyendo que estos actos de vandalismo se acaban el día en que a los equipos de futbol, como dueños del espectáculo, se les responsabilice y se los obligue a pagar los daños ocasionados por sus hinchas.

Es necesario adoptar, adecuar y poner en marcha el modelo utilizado por el gobierno Inglés en la Premier League. Ese modelo acabó con la acción vandálica en el futbol de los ‘hooligans’ o hinchas ingleses. Esta iniciativa arranca identificando a quienes integran las mal llamadas “Barras bravas”, haciéndoles seguimiento efectivo, aplicándoles el peso de la ley y, de paso, prohibiendo de por vida su ingreso a los estadios si incurren en mal comportamiento. Solo así garantizaremos que el fútbol colombiano no siga con el Cristo de espaldas.

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